domingo, 8 de marzo de 2015

MI VIEJO VIOLÍN...



MI VIEJO VIOLÍN

Arrumado, en el sótano de aquella mi vieja casa, encima de libros y viejos cuadernos… estaba él, mi violín, mi compañero de notas tristes que acompañaban el dolor que mitigaba mi alma en aquellos años de juventud, cuando mis sueños estaban rotos y  pensaba que estaba en un lugar equivocado, alejada de lo que debería ser mi vida, donde nada me acomodaba; donde mi sentir era, que no era querida por nadie… bueno, por nadie no, allí estaba siempre él, mi amigo de noches de soledad y de insomnio.

Como pasa el tiempo! las cosas, los sentimientos y los recuerdos no son los mismos; ya miro al mundo desde otra perspectiva, han cambiado mis opciones, tengo otra vida, otros sueños, soy feliz  y por ello,  hoy cuando  por casualidad bajo hasta aquí,  lo veo, está aún allí, como observándome, callado, quedo…

Lo dejé olvidado cuando mi vida cambió; y a pesar del tiempo, querer  dar los primeros acordes, he comprobado que está intacto, sus notas claras y bellas me acarician y recordando a un ayer, distante, regreso al presente.

Lo abrazo y con lágrimas en los ojos, lo llevo conmigo, lo acomodo en mi regazo y después de varias horas de música cálida, lo dejo descansar.

Ya nunca más estarás sólo, irás conmigo y tendrás un lugar especial como cuando joven lo tuviste en mi corazón

De nuevo suenas para mi, con otras notas, otros soles y soy feliz.


Autora:  Iris Ponce

Febrero 25, 2015

EL BENDITO INTERNET...




EL BENDITO INTERNET

El…
Cielo, como estás, como te sientes, cómoda, satisfecha?

Ella…
Cómoda, satisfecha… más que complacida!

El…
Te ha gustado lo que acabamos de hacer?

Ella…
Si cielo, lo he disfrutado al máximo, jamás imaginé que sería así

El…
No sabes cuanto me emociona leer lo que me dices, sabes? También es mi primera vez y sentía temor al no estar a la altura de las circunstancias.

Ella…
No cielo, no temas, cómo puedo saber si no es lo suficientemente bueno lo que hemos hecho, no he estado con nadie más?

El…
Sólo sé que ha sido maravilloso estar contigo! Eres hermosa, delicada y me ha encantado esta experiencia.

Ella…
Siento lo mismo, lo volvemos a hacer?


Esta es la conversación entre dos sordo mudos en su primera experiencia sexual.
Bendito Internet, que facilita las comunicaciones… hasta para hacer el amor!!!

Espero les haya agradado.

 

ANGUSTIA...


ANGUSTIA...

No comprenden mi angustia, mis nervios,  no, no estoy loca y ustedes dos, sólo me miran sin reaccionar como afirmando mi demencia?

No entienden el por qué de mi desesperación?

Se ha extraviado  mi futuro… si no aparece esta agenda, todo se ha perdido, mi vida, mis ilusiones, mis sueños… y ustedes, siguen contemplándome sin ofrecer tan siquiera ayuda!!

Ya busque tres veces en mi bolsa, he sacado una a una cada  agenda que he conseguido en las bibliotecas, nada, dónde está?

Allí esta guardada toda la información que necesito para culminar este Proyecto, noches en vela, números telefónicos, direcciones, todo, todo está allí, por Dios!! Ábreme los sentidos y ayúdame tú ya que estos seres insensibles sólo miran y de seguro por dentro ríen de mi desesperación…

Debo encontrarla, sólo me queda respirar profundo, cerrar los ojos e implorar un milagro.

Si no aparece…  todo habrá acabado y ese futuro hermoso para mi y mi hijo, terminará antes de haber comenzado.

Resignación, guardaré todo y me presentaré en la Junta explicando lo sucedido, no tengo excusas; pero si no acudo será peor.

Que sea lo que Dios quiera….


Autora: Iris Ponce

   

A SEMBRAR...


A SEMBRAR…


Salgo a la calle, respiro ese aire húmedo de estos días y siento la necesidad de caminar, no correr, porque sería alardear de algo que saben, no puedo; pero sentir el aire puro que penetra en mis pulmones, me hace sentir mucho mejor.

Llego a casa y observo el jardín, lo he descuidado un poco, luego del desayuno, aprovecharé el tiempo y trataré de acondicionarlo.

Necesito nuevas plantas para oxigenar las pocas que tengo.  Así que pido ayuda al vivero y me hice de unas cuantas plantas que crecen lo suficiente para dar sombra y adornar este espacio tan grande.

Me pongo ropa cómoda y comienza mi labor artesanal, primero corto todo lo que está seco, limpio el área y coloco tierra nueva, grava y clasifico las plantas; ésta particularmente, crecerá alta y frondosa, porque es un árbol, el cual dará sombra en esos días de sol y cobijo en los días cálidos o lluviosos.

Eso necesitamos, sembrar, para poblar la tierra, oxigenarla, porque muchos se han dedicado a deforestar; pero muy pocos a reponer tanta tala y quema, que nos está dejando sin espacios para recrearnos.

La tierra se nutre de ese oxígeno que cada tala indiscriminada, tanto incendio sin control destruyen nuestro ecosistema.  Estamos propiciando aceleradamente nuestra muerte física, si no ponemos un alto y ayudamos a la conservación de nuestros recursos naturales.

Si cada uno de nosotros sembrara una planta, un árbol, una flor…

Cuántos millones estaríamos contribuyendo a restituirle a la tierra lo que le hemos quitado?

Cuántos millones de plantas se sembraríamos?

Pero tal vez, sigo soñando despierta, es una utopía que jamás se hará realidad; así que no me queda más que regar y sembrar mi jardín; quizás el vecino se anime y haga lo mismo en el suyo y pueda que los demás se animen y, al menos en la cuadra, dentro de unos 5 o 6 años, existan árboles que puedan brindarnos un poco más de aire saludable.
Soñar con un mundo mejor, no cuesta nada.

Vamos, hagámoslo juntos, siembra un solo árbol y verás lo bien que se siente!



Autora: Iris Ponce
Enero 15, 2015-01-15

Inspiración Visual LIII 

viernes, 27 de febrero de 2015

TE ESPERABA...



TE ESPERABA…

Desde hace días, siento pasos en la casa, son suaves, lentos, como si no quisiera quien camina, ser descubierto.

Pasan los días y sigue estando esa presencia; porque sé que algo o alguien está afuera caminando, buscando algo, no sé que será; pero está allí, como esperando que salga… y me da miedo.

Duermo intranquila, sé que en cualquier momento se presentará.  He optado por dejar luces encendidas y hasta velas le he puesto, por si es un alma en pena que no consigue el camino de regreso a su mundo, porque debe estar muerto puesto que así como llega, se va…

Más sin embargo, esa noche,  algo pasó, sentí en mi cuarto algo extraño, un olor a rosas y un aire fresco que mecía suavemente las cortinas que cubrían las ventanas.

Me encontraba cansada, pero deseaba terminar de leer el capítulo de la novela que había comenzado, Rosas en Cautiverio, no sé cuando caí en un sopor; pero lo que si sé fue, que lo que sucedió después, fue real…

Estando es ese trance, presentí que alguien estaba a mi lado, sentí su respiración, cálida, suave, y unas manos, tocaron las mías, me asombré; más no sentí miedo, le dejé hacer, poco a poco sus manos se fueron apoderando de mi cuerpo, no hubo rincón que no palpara y  las sensaciones que provocaba iban en aumento,

Sus toques eran sublimes,  me acarició despacio y allí estaba yo, domada, a su merced; pero no quise hacer nada pues me sentía cómoda, a gusto con lo que en mi estaban despertando esas sensaciones.

Sentí en mi cara su respiración y de repente mi cuerpo  fue acoplándose al de él, estaba  en éxtasis, tomo el control, vi el cielo y luego de eso me dormí.

Desperté a la mañana siguiente sola, pero recordaba cada momento de esa noche, no quería salir de la cama, no fue un sueño, lo viví y fue emocionante.

Quién era, que hacía en esta casa, que buscaba?

Mis preguntas no tuvieron respuestas; sólo sé que desde esa noche… le espero.



Autora: Iris Ponce

Febrero 27, 2015

miércoles, 25 de febrero de 2015

ROCÍO...


ROCÍO...

Amaneció…
y el sereno ha dejado en mi ventana su huella,
su esencia y su rastro aún se siente en el ambiente,
huele a tierra mojada, a campo… a pueblo!

Mi jardín, recibe día a día esa caricia que deja cuando pasa,
suave, sutil, casi imperceptible al que callado duerme.

Yo, desde mi ventana, observo como enamorada,
la caricia que sienten mis rosales cuando
al despuntar el alba, llega el rocío y  humedece sin distingo
sus hojas, sus ramas, sus pétalos…

No importa si están cerradas, todas reciben ese baño bendito
que no es más que una halago que desde el cielo
Dios les envía para que nosotros los humanos,
podamos seguir disfrutando de lo hermosa que es la vida,
vista con los ojos del alma a través de un cristal
y rodeada de un sembradío de hermosas rosas que me hacen
sentir viva y fresca, como han de sentirse ellas, cuando cada amanecer
esperan complacidas la llegada de esa caricia matinal.

Lluvia, sereno, rocío… sea lo que quieras ser, sólo llega y
embellece mi jardín y nunca olvides dejar tu huella en mi ventana…
así, recordaré el paso de mi amado cuando deja en mi cama
una hermosa rosa roja, en señal de amor eterno.


Autora: Iris Ponce
Febrero 23, 2015


jueves, 8 de enero de 2015

LA PRINCESA Y EL AVE...


LA PRINCESA Y EL AVE

Érase una vez una hermosa Princesa, a la que le encantaba corretear por los jardines de Palacio; siempre con su risa cantarina y una dulce canción que repetía desde chiquilla, la misma que su nana le había enseñado y que contaba la historia una bella niña,  tremenda y correlona que jamás se estaba quieta…

Como todas las mañanas, salió al jardín y escuchó a lo lejos el canto de un pajarito de vistosos colores, su curiosidad, la llevo a seguirlo, hasta encontrar un frondoso árbol donde, escondido entre las ramas más altas, se hallaba un  pequeño nido.

Como decía la canción que continuamente tarareaba, siempre de tremenda, no tardó en escalar al árbol, y con algunos tropiezos, logró alcanzar la rama donde se encontraba el nido y dentro de él 3 huevecillos.

El pequeño pajarito, tan pronto vio que estaba en peligro su nido, empezó a revolotear alrededor del mismo tratando de defenderlo y; para sorpresa de la hermosa Princesa, la picoteo.

Decidió bajar del árbol pero, a partir de entonces, cada día se acercaba al nido, llevando consigo algo para el pajarito, fue un reto; pero al final lo logró, la pequeña ave le perdió el miedo y con el paso de los días,  consiguió que se posara en su mano.

Desde entonces, esperan juntas, el nacimiento de los pequeños, ella tarareando su acostumbrada canción;  y el hermoso pajarito con su alegre trinar, llenando el ambiente de música y color.

Y colorín colorado, esta historia se ha acabado.



Autora: Iris Ponce
Enero 08, 2015